viernes, 17 de febrero de 2017

SOBRE LA IRA Y LAS EMOCIONES

En los últimos años ha habido un incremento del casos de violencia producida entre padres e hijos, de hecho son cada vez más los padres que se animan a denunciar a sus hijos por episodios de agresión. Por trabajo he conocido a muchas de estas familias tanto víctimas de sus hijos como los hijos víctimas de sus padres. En todas detectas ira y sentimientos de rencor, llamadas de atención y situaciones muy mal gestionadas desde que los niños eran pequeños.
Quizá lo que más me llama la atención es ver a menores llenos de ira contra sus padres y contra el mundo siendo tratados en un psiquiatra y medicados, queda claro que si se hubiera intervenido antes con alguno de estos chavales no hubiéramos quizá llegado al extremo de la agresión.
La ira y la rabia son emociones primarias que tenemos todos los seres humanos, la mayoría tenemos capacidad para controlarla, pero en ocasiones este sentimiento se da de forma intensa en el tiempo y se expresa de forma inadecuada, yo puedo estar enfadada por muchas cosas, pero lo normal es que no lo exprese agrediendo a nadie.
Enfadarse es algo innato en el ser humano, los bebés manifiestan su enfado llorando para ser atendidos, los niños de dos años la manifiestan con rabietas y a partir de los 3 años lo normal es que el niño sepa expresar de peor o mejor forma su enfado con palabras. Tiene capacidad para decir lo que le pasa. Alrededor de los 6 años un niño se empieza a enfadar por otras cosas, ya es capaz de percibir algo que no es justo o tiene la capacidad de discriminar.
A pesar como he dicho de que es algo innato lo normal es que los adultos a través de la educación recibida tengan la capacidad de aprender a gestionar los enfados y la ira.
Un método que suele usarse para control de la ira es el  REPIENSE. 
R conocer que es lo que nos enfada, ¿Por qué estamos enfadados?
E Empatizar con los sentimientos de otra persona, ponernos en el lugar del otro, por ejemplo cuando los niños hacen una trastada es muy útil ponernos en su lugar y ver que solo son niños. 
P. Pensar sobre esa misma situación desde otras perspectivas…. 
I incluir mensajes yo, usar el yo para expresar lo que se siente “Yo estoy muy enfadada porque no has recogido tu habitación”.
E. Escuchar lo que dice la otra persona.
N notar las señales de enfado que nos envía el cuerpo.
SE sepa concentrarse en el presente.
 Como adultos tendríamos que tener la capacidad antes de enfadarnos y gritar a un niño de saber valorar por qué razón estamos tan enfadados, normalmente los padres solemos sacarnos de quicio simplemente porque no obedecen y no nos ponemos del lado del niño para entender que los niños por ejemplo tienen una capacidad de escucha limitada o que su mente no hace que vean como importantes cosas que para nuestra mente de adulto si lo son.
Igual que nosotros como adultos tenemos que tener la capacidad de controlar nuestra ira, también debemos enseñar eso mismo a los niños para que no se vuelvan tiranos o no acaben en casos extremos agrediéndonos a nosotros o a terceras personas.
Es útil enseñar a los niños a identificar las emociones desde pequeños, yo usé un libro que se llamaba “Nacho y las emociones” cuando eran pequeños, actualmente uso otro que se llama "EMOTICUENTOS: CUENTOS CORTOS PARA QUE ENTIENDAS TUS EMOCIONES", su autor es Pedro Mari García Franco. Basta una lectura del cuento que suele ser muy sencillo y luego comentar algunas cosas con el niño.
Además uso otro tanto con mis hijos como para trabajar con menores "CUENTOS PARA EDUCAR NIÑOS FELICES" su autora es Begoña Ibarrola y tiene la particularidad de que cada cuento tiene luego una ficha con recomendaciones para los padres sobre como abordar y trabajar el tema del cuento.
Además de enseñarles a identificar las emociones es útil que aprendan a reconocer las señales que envía nuestro cuerpo (o el de otra persona) cuando nos estamos enfadando.
Es importante también que aprendan que los sentimientos ante una situación como ira cuando alguien me quita algo se deben expresar con palabras y no con las manos agrediendo por ejemplo.
Ayudar a un niño a saber por qué se ha enfadado con otro o con nosotros es muy útil, acompañarle en su enfado y jamás restarle importancia al motivo de dicho enfado. Según crezcan se les puede acompañar en la búsqueda de soluciones ante un conflicto es decir enseñarles alternativas al enfado agresivo.
 Es sumamente importante que desde pequeños aprendamos "tolerancia a la frustración", aprendamos a respetar límites que nos ponen nuestros padres y sobretodo aprendamos a resolver situaciones de forma efectiva sin el uso de la agresión ni de la violencia.
Educar es un proceso largo y complicado y al final los adolescentes violentos simplemente no aprendieron a ser de otra forma, no se les puso límites o cuando se les puso simplemente era tarde para hacerlo.
Verbalizar con nuestros hijos "estoy enfadada por...." o "me ha molestado tal cosa..." ayuda a que ellos hagan lo mismo, y cuando todos explicamos como nos sentimos o lo que nos molesta de una forma tranquila y respetuosa todo fluye de otra forma.

domingo, 12 de febrero de 2017

NIÑOS Y CALIDAD DE VIDA

Hace unas semanas se levantó una gran polémica por los comentarios de Samantha Villar (periodista del programa 21 días y recientemente madre de mellizos) sobre lo duro que es ser madre y sobre todas las cosas que ha tenido que dejar atrás al serlo. En realidad acaba de publicar un libro y "nos lo han vendido" con esta frase cuando supongo que el libro dirá mucho más... pero si creas una polémica tendrás ventas aseguradas y posiblemente la pobre chica decía mucho más.
Cuando escucho a mujeres quejarse sobre la maternidad (si, hay más mujeres que Samantha que se quejan) pienso que son mujeres que quizá se lanzaron a ser madres porque tocaba y antes no habían vivido todas las etapas que se supone uno debe vivir... vamos mujeres jóvenes con poca experiencia o algunas que creían que los bebés son como los anuncios o otras que se quedan embarazadas "sin querer".
Todavía existen mujeres que tienen hijos porque toca o porque su pareja insiste y mujeres que el embarazo vino en un descuido, tengo amigas de los dos bandos y se toman el ser madres como un sacrificio, como un agobio, ven la infancia de sus hijos como una fase que desean pase rápido.
La mayoría de estas mujeres no se quejan abiertamente por miedo a ser censuradas, o criticadas y cuando se quejan es en uno de estos momentos de "ya no puedo más".
Antes de tener hijos hay que tenerlo claro, lo que implica y ser conscientes de que es un gran sacrificio y que es la prueba más grande a la que te vas a someter en tu vida. Antes de tener hijos procura haber hecho muchas de esas cosas que entiendes como importantes: salir, entrar, viajar, divertirte y vivir la vida loca. Si vas a ser madre joven que sepas que los años no vuelven y que puede que quieras hacer esas cosas tan importantes cuando tu hijo sea mayor... pero igual para entonces ya no tienes ni fuerzas, ni salud o puede que ni ganas.
La maternidad no es de color de rosa... yo misma me he quejado muchas veces de lo que implica. En mi caso antes de ser madre yo trabajaba y tenía una vida en la que en mi tiempo libre hacía lo que me daba la gana. Iba al baño yo sola y podía hacer cosas super importantes e interesantes que ahora no hago. Quizás antes era más egoísta, más pensar en mi y ahora menos. Y esa creo... es una parte importante de todo esto: cuando eres madre te cambian automáticamente los valores, las creencias y las prioridades y tú dejas de ser importante para centrarte en otra persona.
Llegar a esa conclusión no es fácil siempre, a algunas mujeres les cuesta más que a otras y quizá eso sea parte del problema. A muchas mujeres que no desean hijos las llaman egoístas cuando el verdadero egoísmo está muchas veces en desear ser madre.
Miles de razones te pueden llevar a querer ser madres, pero no es un acto generoso, es un acto agotador en muchos sentidos, educar es difícil, tener que dejar gran parte de tu vida por otra persona es difícil y querer seguir con tu vida mientras eres madre también es sumamente difícil.
Posiblemente Samantha no tenía ni pajolera idea de donde se metía... creería que ser madre es algo fácil que los bebés duermen como bebés y que siempre están limpios y sonrientes como en los anuncios, unido a que Samantha no ha tenido un bebé sino dos que esto ya es sumamente agotador.... ella que estaría acostumbrada a una vida diferente a la de muchas de nosotras: viajes, cenas, idas y venidas, trabajo..... se ve de repente con dos bebés metida en casa y esclava de la teta y los pañales y el mundo se le habrá caído encima alguna vez y ha querido reflejarlo en un libro.
Aunque por otro lado precisamente ella sería quien menos debiera quejarse teniendo en cuenta que tendrá quien le ayude en casa.... pero eso es otro asunto.
Total que ella se queja y un montón de mujeres ofendidas se le lanzan a la yugular diciéndole lo maravilloso que es ser madre y como ellas desde que lo son se han convertido en mejores personas aunque ahora estén todo el día en bata y zapatillas, griten un montón y se pasen días sin dormir.
Fenomenal... lo mismo tiene derecho una a decir una cosa que otras a decir lo contrario. Sin embargo queridas no olvidemos que es un libro, que posiblemente dice muchas más cosas que eso, que ella tiene derecho a quejarse, que hasta hace nada nadie absolutamente te contaba la cara B de la maternidad y que enfrentarte a la cruda realidad de repente es duro, muy duro.
Si eso paso ahora a la parte pastelosa, desde que soy madre no soy mejor persona ni nada... he descubierto que tengo poca paciencia, he descubierto partes de mi que no me gustan y otras que me han sorprendido. He dejado de ser tan egoísta aunque sigo deseando tener más tiempo para mi. He cambiado casi todas mis prioridades y otras sólo las he modificado un poco para que mis hijos sigan siendo lo más importante.
Mis hijos son mi vida y mi mundo, pero no pretendo que mi vida gire las 24 horas del día alrededor de ellos, he dejado de hacer cosas, pero ninguna importante, otras sólo las he retrasado como poder trabajar.
Dice Samanta que tener hijos es perder calidad de vida.... ¿y eso que significa? ¿es real? pues hombre ciertamente duermes menos, estás más estresado, económicamente se nota, socialmente también.... pero vamos que digo yo que alguien como ella de 41 años tenía que haberse imaginado esas cosas. Ella comenta que quiere contar la "maternidad de verdad", pero obviamente cuenta la maternidad según su verdad... cada una de nosotras podríamos contar la nuestra y serían todas diferentes.
A mi ser madre sólo me quitó de poder trabajar, sola aquí con el trabajo de Papimelli no era fácil y menos aún con dos bebés.... durante un tiempo solo lo hice cuando me compensaba por horario. Ahora he vuelto a hacerlo y ser madre lo complica todo un poco más... ¿Qué hacer lo días que no tienen cole? ¿Qué hacer los días que se ponen malos? ¿Qué narices voy a hacer en verano? intento cuadrar horarios laborales y calendario escolar y mientras lo hago lucho con los imprevistos ¿Qué hacer si un día Papimelli no llega a recogerlos?
Si, los niños se ponen malos, y con niños no puedes planear nada más allá de mañana, viajar con ellos es más complicado y los tacones con niños son incompatibles... pero digo yo que esto con 41 años se lo tenía que haber imaginado.
Me da la sensación de que ahora existe una especie de tendencia a hablar de lo negativo de la maternidad... como queriendo abrirle los ojos a todas esas "ingenuas" embarazadas que creen que ser madres es lo más...
Y como conclusión creo que muchas veces la forma de tomarnos la maternidad depende de las prioridades que tengas en la vida y tu capacidad para cambiarlas o modificarles y de tu grado de egocentrismo. Ser capaz de pensar en otros más que en ti es una habilidad sobretodo en esos días que solo pides un minuto para ti. Menos mal que ha venido Samantha a abrirnos los ojos.

jueves, 9 de febrero de 2017

LA OVODONACIÓN Y YO (II)

ESTA es la entrada más vista en los años que tiene el blog (seis y medio creo recordar), 39791 personas la han leído... y muchas han comentado, tantas como 205. (Creo que es también la entrada más comentada). Fue escrita en 2012 cuando mis hijos tenían dos años y desde entonces ha pasado mucho tiempo.
De hecho mis hijos tienen 6 años... y ya me veo con mayor capacidad para hablar de si en realidad o no me influye como madre el tener dos hijos cuyo origen es un óvulo donado.
Hace tiempo colaboré para un estudio que estaban haciendo en la
Universidad de Madrid, que luego culminó en un libro cuyo dossier me han enviado y que estoy leyendo sobre la revelación de los orígenes, la forma de hacerlo y los motivos para hacerlo o no, sobre la mayor o menor probabilidad de revelar los orígenes según el óvulo fuera donado o según lo fuera el esperma, de la lectura de ese libro me están sorprendiendo muchas cosas y ya os hablaré más detenidamente sobre ello.... la cosa es que cuando me entrevistaron para dicho libro me preguntaron que eran para mi los ORÍGENES... y di mi respuesta, pero creo que la misma es un cúmulo de contradicciones...
¿Qué son los orígenes? ¿Es realmente tan importante saber de donde venimos? ¿Será importante para mis hijos en un futuro saber cuáles son sus orígenes "reales"?
No se responder a esas preguntas, quizá si lo hiciera la respuesta daría para un montón de entradas y esto terminaría siendo aburrido....
En 2012 quedamos en que madre no es la que pare... no, porque en mi trabajo diario conozco a muchas madres que no se merecen que las llamen así, madres que abandonan a sus hijos, los maltratan o simplemente los ignoran. Madre tampoco es la que dona el material genético... a pesar de que éste determine muchas cosas de lo que somos y que determine también muchas de las enfermedades y patologías que padeceremos.
Mis hijos tienen muchas cosas que no se explicar... de su carácter, de su forma de desenvolverse, incluso de su físico... pero son cosas que no valoro como importantes. Después de 6 años sigo sin hacerlo, muchos de sus gestos son míos, sus expresiones y muchos de sus gustos y sus aficiones. Se de donde proviene la capacidad atlética de Princesita y se de donde proviene la sensibilidad de Repollete. Pero me sigue preocupando el tema salud... el no saber nada... el no saber que decir cuando me preguntan por los antecedentes médicos, bueno en realidad aquí no tengo que mentir porque su pediatra desde el primer momento sabe y tiene anotado en el historial que son de ovodonación.
No he ocultado la realidad a mis hijos, tampoco se la he dicho de forma explícita, saben que hay papás y mamás que tienen problemas para tener un bebé y saben que hay médicos que tienen que ayudarles para lograrlo. Saben que hay muchos tipos de familias y muchos orígenes diferentes, entienden lo  que es una adopción y escuchan cosas en casa con normalidad, las interiorizan  y cuando ellos quieran harán preguntas. No me asusta ni me preocupa, el vínculo de apego es bueno, la relación madre-hijos es perfecta y no supondrá mayor trauma.
El vínculo de apego con mis hijos es totalmente normal... no, el que sean de ovulo donado no ha implicado que los quiera menos ni que ellos me quieran menos a mi. Cuando uno acude a la ovodonación con conciencia de lo que hace y con deseo de ser madre no hay lugar a arrepentimientos. Aquello del duelo genético si acaso lo viví fue breve muy breve... y el vínculo de mis hijos es idéntico al de cualquier otra madre que me cruce por la calle... y me atrevo a decir que quizá más porque han sido muy deseados, muy esperados y fruto de un proceso complicado.
No, mis hijos no son raros, ni extraterrestres ni nada parecido, son dos niños normales, guapos que esto lo digo yo que soy su madre y tengo derecho a ser subjetiva si me apetece y además inteligentes, mucho... y eso que mi donante (la clínica dijo la verdad) no era universitaria... lo digo por aquellas que os estáis planteando cuál será el nivel cultural de vuestra donante.
¿Pienso alguna vez en que mis hijos son de ovo? no, nunca... más que nada porque tengo otras preocupaciones como que hagan los deberes, que se laven los dientes, ir al parque... su origen no es importante. No me acuerdo nunca de ese pequeño aspecto... quizá solo cuando escribo sobre ello en el blog.
Sobre los parecidos que es algo que a todas las que estáis en ello os ronda.... deciros que da igual a quien se parezcan, lo he dicho mil veces la gente tiende a encontrar parecidos donde no los hay, y al final uno puede creer cualquier cosa salvo que las clínicas vayan a buscarte alguien igualito a ti... no, eso no os lo creáis.
Pues eso mismo... que resumiendo mis hijos tienen seis años, son niños normales de esa edad que hacen todo lo que hacen los niños de seis años, yo les quiero igual que cualquier otra madre y a veces me entran ganas de estrangularlos... si, a pesar de ser de ovodonación tienen igual capacidad de desquiciarme que cualquier otro niño. Ellos me quieren igual que cualquier niño a su madre... y más teniendo en cuenta que están en esa edad en la que mami es la más guapa y la más lista.
Si, Repollete es igual a mi... en todo... aunque nos parezcamos igual que un huevo a una castaña.... y Princesita es tan diferente a mi que me resulta fascinante.

Si alguien que esté pasando por ovodonación o madres de ovo os interesa contarme vuestra experiencia para publicarla escribirme a cachorreteycalabacita@gmail.com


lunes, 6 de febrero de 2017

DE AUSENCIAS Y CAMBIOS

Llevo sin escribir desde hace ni se cuanto tiempo... la verdad es que he estado pasando por uno de esos momentos en que uno no sabe muy bien de que escribir sin caer en contar más de lo mismo una y otra vez.
Llevaba un tiempo pensando en dejar de hacerlo y luego me plantee hacer otro blog sobre lo que más me gusta que es el Trabajo Social, estuve cotilleando otros muchos blogs que hablan sobre esto y me pareció interesante iniciar una nueva aventura, pero luego pensé que a éste le tengo tanto cariño que me da pena dejarlo morir.... y siempre que estoy apunto de hacerlo sale alguien que me manda un mail diciéndome lo importante que es hablar de mi experiencia aunque sea cada mil años...
Este blog me ha dado muchas alegrías y he conocido a gente estupenda.... pero últimamente toda esa gente a la que me encantaba seguir y leer ha desaparecido... la blogosfera tal y como yo la conocí hace seis años no existe. Pocos blogs me siguen enganchando, poco o nada de tiempo para comentar y nada para escribir....
Pensé en borrar el blog o en dejarlo morir... pero luego pensé que lo bueno de un blog es que uno puede escribir sin pretensiones cuando le de la gana y simplemente no pasa nada.... y escribir es al fin y al cabo una forma de terapia... y dentro del anonimato mucho más. Escribes lo que te da la gana y años después te lees y te preguntas si esa persona que dejó escrito eso eres realmente tu. Pero esa es otra historia.
Ahora después de tanto tiempo sin escribir os pongo al día. Estoy trabajando de nuevo, después de un pequeño parón... y estoy trabajando en uno de esos sectores en los que siempre dije que no me gustaría trabajar: MENORES.
Pensé que sería muy duro ver niños en situaciones tremendas y que no podría con ello, pero me he dado cuenta de que estoy en uno de esos momentos de mi vida en que ésta es tan completa que tengo la capacidad de salir de trabajar, subirme en el coche y olvidarme de mi trabajo y eso cuando trabajas en determinados sectores es realmente una verdadera suerte.
Repollete y Princesita cumplieron en diciembre seis años, están enormes y muy cambiados. Princesita parece más tranquila, y si ella está tranquila todos estamos tranquilos, Repollete sigue siendo puro amor. Ahora los pobres "sufren" la reincorporación de mamá al trabajo, toca madrugadores y comedor... pero como siempre me lo están poniendo fácil, llego a casa agotada, pero feliz y encantada de levantarme e irme a trabajar aunque sea madrugando y a 90 km de casa.
Poco tiempo tengo para el blog la verdad... pero ahora si tengo muchas cosas de las que hablar... ¿SIGUE ALGUIEN AHÍ?

martes, 6 de diciembre de 2016

SOLIDARIDAD Y APROVECHARSE DE LOS OTROS

Leo hace unos días el caso de una niña de 11 años con una de las llamadas enfermedades raras cuyo padre a través de la solidaridad ciudadana a logrado recaudar en una primera colecta unos 300.000 euros que supuestamente usó para varias operaciones en Houston. De la última colecta se sacó en tan solo unos días 150.000 euros, lo cuál hizo saltar ciertas alarmas y se puso en marcha una investigación....
De esta investigación se sacó la conclusión de que el dinero no se utilizó para ninguna operación, la situación de la pequeña (su enfermedad) era supuestamente la única verdad que iba contando esta familia.
Todo empezó por un artículo en un periódico contando la historia, de ahí se pasó a la televisión y a las redes sociales pidiendo ayuda, esto lleva así desde 2008... podemos imaginar el dinero que supuestamente ha sacado esta familia. Yo si vi a la niña y sus padres en un programa, escuché como el padre contaba que le habían diagnosticado a él un cáncer de páncreas, pero lo del cáncer es mentira y lo de la gravedad de la enfermedad de la niña por lo visto también. Podéis
leer más AQUÍ.
La historia es sorprendente por toda la patraña de mentiras de este señor, por el pastizal que logró sacar aprovechándose de la solidaridad de los demás, por el daño que hace a otras familias que si tienen un problema real y que si necesitan de una operación real.
Este señor con todo su morro dice que usó el dinero para pagar curanderos que atendieran a su hija y para pagar a médicos de los que ni aporta nombres ni facturas...
Este caso es vergonzoso... pero saca a la luz un tema que a mi me preocupa profesional y personalmente... y es el tema de la solidaridad gestionada "así de aquella manera".... yo no soy de las que doy dinero a la gente que veo en la calle.... una vez le di un bocadillo a una chica que pedía en la estación de autobuses y en cuanto crucé la carretera lo tiró... tampoco creo en las colectas a través de las redes ni en la gente que pide por ejemplo en grupos de FB de madres diciendo que no tiene para sus niños, siempre pienso ¿será real? ¿ha acudido a todos los cauces posibles?
Si yo quiero ayudar a alguien prefiero acudir a una ONG o a una Fundación de la que puedo saber a que se dedican, como se financian, sus proyectos.... donde tengo profesionales y familias que me pueden explicar como puedo ayudar y a donde va mi ayuda...
Y aún así la ayuda institucionalizada falla... y muchas veces ves como sitios como el Banco de Alimentos recoge comida con largas colas de personas a la puerta que luego la tiran o revenden o lo que sea... porque sin vergüenzas y gente con muy mala fe la hay en todos lados.
Me pregunto si la historia de esta niña es toda real... que puede llevar a unos padres a dar la cara por su hija, a pedir ayuda, a incluso exponer a un menor (la Fiscalía está investigando) para algo que luego no es cierto, la enfermedad de la niña no tiene cura pero se pueden paliar los síntomas... hablamos de que esta familia ha recaudado una barbaridad de dinero y que con todo el morro dicen devolverán si se lo piden las personas que lo donaron...
Yo soy la primera a la que dan pena cuando salen estos casos en la tele, sobretodo cuando tienen que ver con niños, creo que los medios de comunicación tienen parte de culpa en no investigar antes de sacar los casos, y cuando los sacan intentan exagerarlos para promover el morbo... este señor por no llamarlo padre se inventó un rollo impresionante de médicos, clínicas y expertos a los que nadie conoce.... Leerlo AQUÍ. Pero todo el mundo se lo creyó a pesar de que algunas cosas como que fue a buscar a un experto a una cueva de Afganistán eran por lo menos "sorprendentes" pero claro... cuando juntamos niño enfermo-enfermedad incurable y rara-padres afligidos.... todo da mucha mucha pena y la gente que en general es generosa se lanza a donar como si no hubiera un mañana.
A veces para ayudar es mucho mejor donar a una causa general que ayude a muchas personas que a una causa particular, este caso nos da mucha pena y donamos 100 euros, ayudamos a una niña... si, pero quedan otras muchas niñas y niños por ayudar, quizá sea mejor que coja mis 100 euros y me informe de proyectos que investiguen sobre enfermedades raras para descubrir una cura y ayudar a muchos y no sólo al que sale en la tele dando pena.
En España hay muchos padres con hijos que tienen enfermedades raras e incurables a quienes este caso a sido como una bofetada con toda la mano abierta, padres que luchan cada día por sacar a sus hijos adelante... este hombre se ha reído de todos esos padres y de todos esos niños... pero también se ha reído de su hija a la que ha expuesto a los medios, de la que ha sacado dinero dando pena...
Cualquier padre con un hijo con una enfermedad rara o con una discapacidad o con cualquier otra cosa que lo haga diferente no querrían nunca dar pena... ni que los demás le miren con pena... cualquier padre "normal" si sacase ese dinero después de pasearse por las televisiones lo usaría en su hija, en mejorar su calidad de vida y en una cura si existiera... pero este señor supuestamente después de crearse una película que contó por las teles sin que nadie probara la veracidad de sus afirmaciones únicamente llevó a su hija a un curandero o a varios. Eso si nos vende que su hija ha mejorado gracias a médicos cuyos nombres no da. Si un médico ayuda a tú hijo con un tratamiento determinado lo que tienes ganas es de pregonar al mundo el nombre de este médico para que otros puedan beneficiarse.
Estoy totalmente en contra de mostrar a menores en la tele, sea por la causa que sea, un menor es un menor y hay que proteger su imagen y velar por sus derechos... hay muchas formas de luchar por una causa sin vender sensacionalismo y sin dar pena. Y ya lo de los medios es de traca, bastó un artículo amarillista en un periódico para que esta familia saliera hasta en la sopa sin mirar más allá y lo que es peor creyéndose una historia que llevaban contando ni más ni menos que desde 2008.
Este señor alude que dará explicaciones... me siento a esperarlas....

viernes, 18 de noviembre de 2016

HIPERPATERNIDAD Y CRÍTICAS FÁCILES

Leo en algún sitio que la Reina Doña Leticia no deja a sus hijas las infantas comer chuches ni ver la tele durante la semana, ni usar la Tablet ni internet.
Algo que en principio no me parece llamativo, pero enseguida le llueven las críticas acusándola de todo, porque por lo visto los niños tienen que ver tele porque para eso son niños y nosotros nos criamos viendo "Los mundos de Yupi" mientras comíamos el bocata de nocilla al salir del colegio.... y además tienen que estar pegados a una pantallita sea Tablet o ordenador porque con 11 años es imprescindible que estén pegados a la misma....
La hiperpaternidad es un término que viene a significar la sobreprotección que los padres ejercen sobre los hijos que les hace llegar a intentar controlar absolutamente todas las parcelas de sus vidas.
Los hijos sobreprotegidos y criados dentro de una burbuja habitualmente suelen encontrarse con algunas dificultades cuando llegan a la edad adulta, si están acostumbrados a que sus padres les saquen las castañas del fuego llegado el momento no se manejan con la misma soltura que aquellos a los que se les ha enseñado a ser autónomos.
¿No dejar comer chuches implica sobreproteger? para mi no, no dejar comer chuches significa enseñar hábitos saludables, no educar en el sabor dulce y no "enganchar" a tu hijo al azúcar implica que el día de mañana no tendrá esa necesidad innasana de azúcar, incluso las cosas con azúcar no le sabrán bien. Lo malo de las chuches es que es algo que no se puede controlar... yo lo hice los tres primeros años de mis hijos... luego entramos en el mundo parque, mundo cumpleaños y mundo patio del colegio, ahora intentamos evitar y no abusar, pero tampoco es cuestión de volverse locos... recordemos que prohibir lo convierte en algo deseado.
La reina tampoco las deja ver la tele durante la semana.... y la gente se hecha las manos a la cabeza diciendo que la tele es ocio... pues mire usted ocio es coger a sus hijos y llevarlos al parque a jugar, o jugar una partida al parchís... o hacer manualidad, ver la tele es una forma de entretenimiento que se puede evitar. Yo la evito. Mis hijos no ven tele, pero ni durante la semana ni el fin de semana... nunca lo han hecho y no tienen esa necesidad, ni la demandan porque ellos están acostumbrados a ocupar su tiempo con otras cosas... algún día tenemos un rato libre y ponemos una película... no es una prohibición no es algo tajante "no veis tele" sino que es algo que se ha convertido en un hábito... jamás los he puesto delante de la tele como niñera. En casa durante la comida y la cena hablamos.... y supongo que a medida que crezcan si podrá ser interesante que vean las noticias y sepan que cosas pasan en el mundo.
No es algo que haya leído que es malo y de repente quiera imponerlo sino que yo tampoco veo la tele... de hecho en mi casa se pasa el día apagada... creo que es importante enseñarles a hacer cosas que tu mismo haces... no puedes "venderles" que el brócoli es sano y luego tú ni probarlo.
En cuanto a internet.... pues hombre nuestros hijos son nativos digitales, internet sirve para muchas cosas, pero con un control y con unos límites horarios, yo no veo mal restringir la Tablet a los fines de semana y durante la semana usar solo el ordenador para cosas de clase... veo eso más adecuado que el hecho de un niño encerrado en su cuarto pegado al ordenador toda la tarde.
Me da la sensación que la reina (si es cierto lo que todo lo que se dice) quiere criarlas en la perfección o al menos dar una imagen de perfección sobre sus hijas...
A mi generación se nos crio "dejándonos solos" en el sentido de que nuestros padres no estaban tan encima de nosotros, mi madre nunca hizo los deberes conmigo, ni me preguntaba la lección, ni me hacía los trabajos escolares... mi madre nunca jamás intentó entretenerme cuando me aburría, ni le dio vueltas a si era bueno o malo que yo viera "los mundos de Yupi" al salir del colegio mientras me zampaba el bocata.
Ahora se ha pasado de eso a tener al niño como el centro del universo, o el centro de la casa, ahora se trata de que el niño no se aburra y de intentar ocupar todo su tiempo con cosas que uno pretende que le preparen para el futuro... muchos padres viven su vida a través de sus hijos y cuanto más tiempo libre tienen esos padres más se "meten" en la vida de sus hijos intentando controlar todo.
Últimamente me veo rodeada de madres asustadísimas por los exámenes (por ponerles un nombre porque en realidad es hacer lo que hacen cada día previamente explicado por el profesor) de sus hijos de primero de primeria, preocupadísimas por que entiendan y aprendan ingles ya que es muy importante, haciendo deberes con sus hijos mayores hasta las tantas, pensando en el trabajo de manualidades que hará su hijo para tal asigntura, llevándoles de un lado a otro de extraescolares.
¿De verdad es necesario controlarlo todo? ¿No se nos está yendo un poco la cabeza? ¿De verdad creemos que controlando todo y facilitándoles las cosas estamos haciéndoles un favor?
La Hiperpaternidad tiene su contrario que sería la "Sana desatención" o aquello que hacían nuestras madres de "dejarnos hacer"... yo practico más aquello de dejarlos solos... de hecho ellos hacen sus tareas y yo solo les ayudo si me preguntan dudas... si se equivocan y su profe les corrige aprenden de su error y si lo hacen bien y el profe los felicita el éxito es únicamente suyo, siempre he intentado que hicieran las cosas solos... primero por egoísmo propio, con dos hijos si logro que lo hagan ellos no tengo que hacerlo yo y después por la satisfacción de poder hacer las cosas de forma autónoma. No les saturo de actividades, de hecho este año nuestras actividades se resumen en atletismo para Princesita y Futbol para Repollete porque lo han elegido ellos. El resto del tiempo es para jugar o para aburrirse o lo que sea. No suelo intervenir en sus conflictos salvo cuando llegan a las manos (últimamente ocurre de forma frecuente).  No dejo que ellos elijan lo que quieren comer... otra cosa es que algún día les ofrezca entre varias alternativas, la ropa la decido y compro yo, algún día puedo darles a elegir entre dos prendas. Dejo que se vistan solos (tarden lo que tarden), dejo que colaboren en las cosas habituales de la casa, Repollete "hace la cama" estira todo como buenamente puede y luego orgulloso me presenta su cama llena de bultos, no me obsesiona su futuro porque creo que los resultados académicos no van siempre ligados al éxito profesional, obviamente prepararse y tener un formación y una cultura es útil y necesario, pero desgraciadamente el éxito personal y profesional no va siempre ligado a la "titulitis".
Mi vida no se ciñe a la agenda de mis hijos... de hecho me niego a ir corriendo de extraescolar en extraescolar como si yo fuera el chofer de mis hijos, me niego a correr detrás de ellos en el parque para que terminen la merienda y no voy por ahí acercando a mis hijos a otros niños para que jueguen... no quedo con otras madres para ir al parque y que mis hijos no estén solos, no les obligo a compartir ni a hacer cosas que yo como adulta jamás haría...
Sobreproteger crea niños con miedos y niños tirano.... un profesor mío dice que el actual modelo de educación se basa en la "educación a demanda" hacemos todo por los niños y lo que los niños quieren, los metemos en una burbuja y el día que los lanzamos al mundo no tienen la forma de desenvolverse...

jueves, 17 de noviembre de 2016

DE BOTELLONES Y PADRES QUE NO SE ENTERAN DE NADA

Tenía pendiente hablar sobre el caso de la niña de 12 años fallecida por un coma etílico... ayer leyendo a SOÑADORA una entrada sobre el tema se me vinieron muchas ideas para terminar la entrada que tenía pendiente en el borrador desde que leí lo de esta pobre chiquilla.
Primero decir que cuando algo así pasa todo el mundo se echa encima de los padres porque claro se supone que un padre debe saber donde está a cada momento su hijo, cuando la realidad es que un padre sabe lo que su hijo le dice, ahora los padres justifican que su hijo tiene móvil como una fórmula perfecta para tenerle localizado.... ¿perdona? yo llamo a mis hijos y les pregunto donde están y me lo tengo que creer, al igual que tengo que creerme todo lo que dicen por aquello de la confianza.
Que levante la mano quien jamás ha mentido a sus padres diciéndoles que iba a tal sitio cuando en realidad estaba en otro, o que se quedaba en casa de una amiga cuando en realidad se iba a quedar de parranda toda la noche, ¿quien no ha salido de su casa vestido de forma correcta y ha aprovechado el ascensor o la casa de una amiga para cambiarse y pintarse como una mona?
Todo adolescente o preadolescente dice alguna mentirijilla... asumamos que nuestros hijos no son los mismos dentro de casa y cuando salen, intentemos educarles para que por lo menos sean conscientes de que todo acto tiene una consecuencia y que antes de actuar piensen... pero no nos creamos con la capacidad de juzgar a nadie por no saber donde están sus hijos.
La hora de estar en la calle es otra cosa parecida... es cierto que esa pobre niña estaba en la calle a unas horas un poco "peculiares", pero de toda la vida de dios (recordar cuando erais jóvenes) ha habido gente con horarios de todo tipo... yo con 17 años tenía que estar a las once en casa, una de mis mejores amigas a las diez... y otras amigas a eso de la una... incluso recuerdo algunas amigas sin horario. Cada padre hace lo que le parece. Además recordar que no es lo mismo vivir en una gran ciudad y estar por ejemplo con doce años a las doce de la noche por los madriles que estar con doce años a las doce de la noche en un pueblo.
Con la desaparición de Diana Quer en el programa de Ana Rosa ella con toda impunidad soltó un: "¿como podía volver esa niña sola a casa a esas horas?" y añadieron algo sobre que todos los padres van a buscar a sus hijos por la noche... pues no señores... yo en mi Ciudad de Origen iba y volvía sola como todas mis amigas, primero porque era una ciudad muy tranquila y pequeña y lo fácil era encontrarte siempre con alguien de camino y nunca pasaba nada... obviamente eso en Madrid o Barcelona será impensable.
Después añadir que para beber no hace falta que sea de noche, chavalines que no van a clase por la mañana y los ves en el parque de abajo tomando unas cervezas no es algo extraño, o chicos que se beben todo lo que pueden a las cinco de la tarde y vuelven a casa tan campantes a las nueve de la noche y los padres no se enteran o no quieren enterarse.
La culpa al final es de todos.... nosotros enseñamos a los niños que para celebrar cosas se bebe y se brinda con alcohol, que el ocio va asociado a beber (nos vamos de cañas o a tomar el vermut), el alcohol tiene un precio "asequible" y es fácil de conseguir, eso de no vender a menores es una gran falacia. Tendemos a banalizar los efectos del alcohol... "por una copa no pasa nada", los chicos tienden a caer por presión del grupo, el que no bebe es el raro, el que no se integra, no les damos alternativas lúdicas y las que les damos muchas veces no tienen que ver con las verdaderas inquietudes de los jóvenes. Controlar un botellón es complicado, y más en ciudades donde el clima anima a estar en la calle... En ciudad de donde soy o en ciudad donde vivo es impensable estar bebiendo de noche en la calle en invierno porque puedes morir de congelación.
Los padres de esa niña... sabían lo que pasaba porque con anterioridad la niña había sido llevaba a casa por la policía... ¿tenían forma o estrategias para intervenir o para hacer algo? ¿Qué haríais vosotras en un caso así?
Las campañas contra el alcohol son escasas y no tienen el enfoque adecuado, los chavales aprenden mejor con experiencias directas... es más efectivo que alguien que ha pasado por las drogas o el alcohol les explique todo lo que se pierde y todos los riesgos a que alguien se ponga a darles la chapa  sobre el asunto. Basta que les digamos "no bebáis que es malo" para que lo hagan, al final es una forma de sentirse mayores, de desinhibirse o de evadir sus problemas.
Una vez trabajé con un psicólogo que decía (suena tremendo lo se) que el asunto no era prohibir algo que van a probar como las drogas sino explicarles la importancia del no abuso, de saber lo que toman, de no mezclar.... ya que lo van a hacer y van a tomarse una copa decirles y enseñarles estrategias para conocer sus límites, para no caer en la presión del grupo, para no abusar, autoestima para quererse como son y para no buscar en el alcohol la fórmula mágica para ser de otra forma.
Yo fui una adolescente fácil, siempre le decía a mi madre con quien estaba y donde estaba, nunca bebía hasta desfallecer porque me daba pánico estar borracha y hacer algo de lo que pudiera arrepentirme a sique tomaba algo, lo justo por aquello de no ser la rara. Jamás me he emborrachado... de hecho era ir a una discoteca y ver a gente borracha y darme bastante vergüenza ajena.
Mi hermana si se cogió un coma etílico... se tomó una botella de wiski... o casi una botella... ¿motivos para hacerlo? pues a saberse cuando una tiene 14 o 15 años hace muchas chorradas... a mi hermana sus amigos llamaron a la policía avisando de lo que le había pasado y la dejaron allí tirada (supongo que estarían mirando mientras la policía llegaba), de eso mi hermana sacó una cosa en claro: "no ha vuelto a probar ni una gota de alcohol" no hizo falta que mis padres le dijeran nada, ella sola llegó a esa conclusión.
Juzgar es fácil... no sabemos más que lo que hemos leído en las noticias... todos olvidamos lo que hicimos a esa edad, las tonterías que uno hace para sentirse integrado, la presión de ser diferentes, querer ser reconocido por los demás, evadirte de quien eres para convertirte en otro... ahora las niñas de doce años llegan al instituto siendo niñas y quieren de repente ser mayores, si encima estaba gordita o era tímida o lo que fuera encontró en esa botella la fórmula para simplemente evadirse... la pena es las consecuencias que tuvo aquello.